Sagardoaren lurraldea

Homenaje a las pioneras del llagar: así fue el tsunami sidrero en Nava

Descripción

Sidra Zapatero logra un doble premio, al alzarse como la mejor sidra regional y local del festival, que tuvo enorme afluencia

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Ficha

  • Autor: Lucía Fernández
  • Fuente: ine.es
  • Fecha: 13 de julio de 2025
  • Clasificación: 5.6. Concursos
  • Tipo documento: Prensa
  • Fondo: Sagardoetxea fondoa
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  • Código: NA-017747

Texto completo

Sidra, sol y el sonido de gaitas y tambores. Nada más necesitaron en Nava para disfrutar, durante la mañana de ayer, de una nueva edición del Festival de la Sidra, en la que el plato fuerte fue el concurso para elegir la mejor sidra. Este año se llevó el premio a la mejor sidra natural del festival y a la mejor sidra de Nava la local Sidra M. Zapatero. Segunda fue Foncueva, de Sariego, y para cerrar el pódium La Llarada, que obtuvo el tercer puesto tras un desempate. Durante el concurso se otorgó el premio «etiqueta más guapina» a la sidra Riestra de Sariego.

Desde el mediodía, los cinco miembros del jurado del festival saborearon las seis sidras finalistas. Un concurso al que se presentaron 36 marcas de todo el Principado, que pasaron dos fases de preselección hasta llegar a la fase decisiva.

El presidente de FASCAS (Federación Asturiana de Sidra Casera) y miembro del jurado, Avelino Fuertes, aseguró que estuvo todo «muy parejo» y que «son matices lo que hace a uno ganador». El presidente también quiso «felicitar al Ayuntamiento de Nava por la organización y remarcar el ambiente sidrero».

Entre la multitud presente, pocos había que no portaron un vaso de sidra o que no hicieran cola para paladear las diferentes marcas de la bebida regional. Una degustación que se realiza por primera vez en la plaza del Ayuntamiento y que contó con ocho puestos de distintos llagares asturianos.

El director del Museo de la Sidra de Asturias, Juan Stové, catalogó el festival como «un día muy importante para Asturias y para la cultura sidrera». También quiso destacar que « este año está mejor que el año pasado en organización y participación, se nota una clara mejoría».

Una atmósfera de sidra que se hizo posible gracias a vecinos navetos, muchos vistiendo la camiseta de las fiestas y el pañuelo verde, pero también a visitantes de fuera de la región. Algunos cruzaron toda la Península Ibérica, como Remedios Bonet y Alberto Fuentes, quienes viajaron desde Granada a una Asturias en la que «ya se sienten en casa». Ambos hicieron hincapié en su amor por la gastronomía y el clima regionales, y se mostraron sorprendidos por «el valor que tiene la sidra en un pueblo pequeño, una costumbre muy bonita».

Otros turistas llegaron a Nava desde la capital española, como es el caso de Javier Cendreno, Carlos Ávila y Miguel Pérez. Los tres jóvenes afirmaron, felices, que había «un ambiente agradable, sin estar colapsado» y calificaron el Festival de la Sidra como «una fiesta que se ve identitaria y real».

También desde una capital, pero en este caso desde Oviedo, se acercaron Nerea Lorenzo y Vanesa Moyano, quienes coincidieron en que lo que más les gusta es «la prueba de sidra y hablar con la gente». «Este año la gente está entregada», observaron. Las dos suelen visitar cada año el festival y consideran que «es mejor que esté todo junto y así no tengas que moverte».

La sidra llegó también a manos de los más pequeños, pero no para beberla. Doce niños y niñas, de varios puntos de la región y que nacieron en el último año (desde la anterior edición del festival hasta esta), fueron bautizados con sidra del duernu, en la consagración sidrera de la Buena Cofradía de los Siceratores. Ricardo del Río fue el encargado de mojar la mano izquierda de los menores, bautizando esta mano ya que «es la primera que se salpica cuando echas el culete».